Otra vez el campo en la lupa para financiarse

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Por Ruth Remesnitzky Consultora Lazos Comerciales

 

El BCRA restringió el financiamiento a tasas subsidiadas del 24% para capital de trabajo a productores que tengan más de 5% de stock de trigo y soja de su cosecha actual. La noticia sacudió al sector agropecuario. ¿Y qué hacemos entonces?

La comunicacion del BCRA “A”  7018 en su punto 4 indica: “Con vigencia a partir del 18.5.2020, las entidades financieras no podrán otorgar las financiaciones previstas en el punto 1.5.5. de las normas sobre “Efectivo mínimo” ni en la Comunicación “A” 7006 a personas –humanas o jurídicas– con actividad agrícola que mantengan un acopio de su producción de trigo y/o soja por un valor superior al 5 % de su capacidad de cosecha anual”.

 

Esta medida tienen como fin que los productores vendan dichos cultivos e ingresen más dólares vía exportaciones, en vez apalancarse con préstamos a tasa 24%.

Restringiéndole herramientas e incentivos para invertir, sumado a deudas, Derechos de Exportación (DeX) aumentados, caída de precios internacionales, incertidumbre de mercado, impacto del clima y mayores costos de logística por la baja del nivel del Paraná explican la situación comprometida de muchas empresas agropecuarias.

 

Los profesionales que trabajamos en el sector hace varios años hemos visto esta película en noviembre del2014 cuando algunos bancos públicos prohibieron financiar a los productores que tengan stock de soja. Aún recuerdo la desesperación del dueño de una empresa agropecuaria cuando su calificación de $12 millones había caído totalmente porque tenía solamente un saldito de 30 toneladas de soja que habían quedado en un acopio sin vender.

 

La comunicacion del BCRA “A”  7018, en su punto 3, indica: “Establecer, con vigencia a partir del 18.5.2020, que la posibilidad de efectuar inversiones a plazo con retribución variable con rendimiento determinado en función del valor de los cereales u oleaginosas previstos en el punto 2.5.5.4. de las normas sobre “Depósitos e inversiones a plazo” estará circunscripta a las personas –humanas o jurídicas– con actividad agrícola y por un importe de hasta 2 veces el valor total de sus ventas de cereales y/u oleaginosas registradas a partir del 1.11.19.  Todas las entidades financieras podrán integrar con Leliq la totalidad de la exigencia de efectivo mínimo en pesos de esas inversiones a plazo”.

 

La nueva línea de inversión a tasas variables busca facilitar la comercialización de la producción almacenada y al mismo tiempo brindar la cobertura necesaria en consonancia con la evolución de los precios de estos commodities.

 

El BCRA decidió subir la tasa de interés por los plazos fijos en depósitos mayores a $ 4 millones hasta el 26,6% (TNA), lo que equivale a una tasa efectiva mensual de 2,22%, informaron fuentes de la autoridad monetaria. La medida apunta a los grandes clientes, empresas y sobre todo productores agropecuarios a quienes buscan convencer que liquiden divisas en momentos donde las reservas del BCRA están en baja.

 

Sumado a un incentivo a los bancos para que capturen depósitos DIVA (Depósito Interés Variable) que estén ligados a la cotización de cereales y oleaginosas como la soja.

 

La medida sobre los plazos fijos implica una fuerte suba en la tasa de interés que se paga a depósitos de más de $ 4 millones (actualmente en torno a 18% a 20%) y que será ahora de 26,6% Tasa Nominal Anual (TNA), equivalente al 70% de la tasa de política monetaria instrumentada a través de las Leliq (38%).

 

Aun los bancos no tienen bajada operativa, es decir, la famosa la “letra chica” y, por consiguiente, no se sabe qué mercado de granos se tomara de referencia, cual será el plazo mínimo y máximo, entre otras cosas.

 

Como siempre primero aparece la noticia y luego, cómo se instrumentara en la práctica.

 

Más allá de extensos análisis de las causas y orígenes de las medidas gubernamentales tomadas, quién se beneficia y perjudica con las mismas, si son improvisadas o decisiones planificadas con otro fin oculto que, si bien nos da un contexto de entender el porqué, no abordan qué hacer con lo que ocurre ni cómo aplicarlo a su empresa agropecuaria.

 

En resumen, tenemos dos universos de empresas agropecuarias.

 

  • Las que hacen gestión financiera y trabajan ordenadamente, siguiendo de cerca sus compromisos, calificadas en los bancos, que estuvieron alertas y, en cuanto salieron estas líneas subsidiadas, las tomaron, sabiendo que se trataban de una oportunidad para aprovechar.

 

  • Las que piensan que el cash flow es una pérdida de tiempo, que improvisan financieramente, y hoy se encuentra sin posibilidad de acceder a estos créditos o con opciones financieras de mayor costo.

 

Y para ambas les ofrecemos otras alternativas financieras disponibles.

 

Descuento de cheques en SGR. De cheques propios y terceros. Cuya tasa promedio es inferior a la tasa bancaria.

 

Canjes. Pago mediante  la  entrega  de  una cantidad  determinada de  productos  primarios. Pudiendo ser a cosecha o disponible. El grano es una moneda de cambio que está familiarizado el productor y se ahorra costos porque tiene beneficios impositivos, financieros y económicos que le permiten al productor, dependiendo de su score impositivo, un ahorro de aproximado entre 8-10%.

 

Tarjetas rurales. Averiguar qué convenios hay vigentes acorde a sus necesidades. Si bien le agregan un interés, suele ser inferior a la inflación anual estimada.

 

Compra de insumos/ venta de granos con proveedores que financien a tasas de SGR. Financian los insumos a la tasa de descuento de la SGR.

 

Donde haya incertidumbre…existe una oportunidad de mejora, ¿pero dónde? Trabajando donde sí puede hacerlo.

 

  • Planificando estratégicamente, alineando las estrategias productivas, comerciales, impositivas y financieras. Esto le permitirá ahorrar costos y encontrar donde agregar valor.
  • Pida asesoramiento externo para tener otra mirada de su empresa (económica-financiera) para potenciar su actividad.
  • Contando con información de gestión para tomar decisiones oportunas.

 

Anticiparse es la clave para financiarse cuando necesite.

 

Diario El Economista – Fuente: Ir a la nota

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